El Olympique de Lyon cayó derrotado ante el Marsella (3-2), pero los focos recayeron sobre Endrick, que volvió a dejar una actuación notable con su nuevo equipo. El delantero, que pertenece al Real Madrid, ha caído de pie en el conjunto francés y, a pesar de haber tenido algún partido más errático, está demostrando con cifras y fútbol el gran momento que atraviesa y el potencial que proyecta.
En el Vélodrome pudo marcar un par de goles antológicos y regaló a sus compañeros numerosas ocasiones de gol. Un partidazo, con todas las letras, que en cifras 'solo' se vio traducido en dos asistencias. La primera, para que Corentin Tolisso abriera la lata y la segunda para que Himbert, con una buena maniobra, pusiera a los de Fonseca por delante de manera momentánea.
Con ese pase de gol ya son ocho participaciones directas de gol desde su llegada. En dos meses ha superado sus números en el Real Madrid durante año y medio. Con los blancos logró 7 goles en 40 partidos (942 minutos) y con el Lyon ya suma 5 goles y 3 asistencias en 7 partidos (672 minutos).
El internacional brasileño ha demostrado que está más que preparado para la élite y que solo necesitaba oportunidades y continuidad para confirmarlo. Además, el atacante también ha resuelto varias dudas que aparecían en torno a su figura cuando estaba en el Real Madrid.
Sí, Endrick puede jugar acompañado de otro delantero centro y también puede jugar como extremo derecho. Su potencia, arrancada, visión y facilidad para armar el disparo le convierten en un arma letal en cualquiera de las dos opciones, generando situaciones tanto para él como para sus compañeros.
Una decisión inexplicable
El rendimiento de Endrick desde su llegada al Lyon no hace más que cuestionar y retratar la gestión del Real Madrid con la joya. Si bien en el conjunto blanco Mbappé acapara todo en la delantera, como ya se ha comentado en este artículo, el brasileño ha demostrado en su hasta ahora corto periodo en el conjunto francés que está capacitado para jugar con otro delantero o tirado a la derecha y que lleva el gol en la sangre. No hacía falta una fórmula mágica para encajarle en los onces.
Los blancos eligieron ceder al futbolista debido a los pocos minutos con los que contaba. En su primera temporada, bajo las órdenes de Ancelotti, sus oportunidades fueron escasas, pero al menos existieron. Endrick disputó 37 partidos y marcó 7 goles, aunque en cuanto a minutos apenas jugó 843.
La llegada de Xabi Alonso y la aparición de Gonzalo García en el Mundial de Clubes, mientras el ex de Palmeiras estaba lesionado, cambiaron por completo el escenario. Endrick fue relegado al ostracismo. no alcanzó los 100 minutos en media temporada, participó en solo tres encuentros y no vio puerta.
Curiosamente, el Real Madrid se encuentra ahora en una situación delicada en la delantera. Mbappé llevó su rodilla al límite jugando todos los minutos posibles a pesar de sus molestias y ahora se ha visto obligado a parar. Gonzalo ha demostrado que su aportación es importante y que su trabajo siempre está presente, pero ha alternado actuaciones deslumbrantes con otras en las que ha pasado más desapercibido.
En muchas ocasiones, el equipo blanco ha echado en falta a un jugador del perfil de Endrick, capaz de generarse sus propias jugadas y con un golpeo de balón estratosférico que desequilibra partidos. El brasileño no solo podría haber tenido más oportunidades en el puesto de '9', sino también actuando en una banda derecha que no ha tenido dueño hasta que Arbeloa ha optado por los cuatro centrocampistas.
El Madrid sale retratado con esta operación, especialmente porque cuando se oficializó el fichaje ya conocía las molestias de Kylian Mbappé y podría haber parado la cesión. Endrick regresará en verano y, si todo sigue igual, lo hará con un estatus diferente, lo que le permitirá exigir un mayor protagonismo, poniendo en jaque las jerarquías presentes en la plantilla.