El FC Barcelona ha realizado el último entrenamiento antes de afrontar este martes el intento de remontada ante el Atlético de Madrid en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. Hansi Flick quiere a sus jugadores enchufados desde el primer momento y ha mantenido una charla con ellos en el vestuario de unos 20 minutos para acabar de pulir aspectos importantes en el duelo frente a los rojiblancos.
No ha sido una conversación tan larga como en otras ocasiones ya que el equipo tiene plenamente focalizados los errores que cometió en el Metropolitano y se han podido analizar durante estas semanas sin partido entre semana al no tener que disputar el 'play-off' de la Champions League.
El equipo ha saltado al campo de entrenamiento con un ligero retraso de Lamine y Gavi, que no ha gustado a Hansi Flick, quien has señalado el reloj en muestra de reprobación. Los dos canteranos se han incorporado al trabajo rápidamente en una sesión marcada por el buen ambiente.
Por su parte, Raphinha ha entrado al terreno de juego por un lado distinto al de los otros futbolistas ya que estaba realizando un trabajo específico previo a la sesión.
Más allá de estos detalles, los futbolistas están muy motivados y con la ambición de remontar el 4-0 sufrido en el Metropolitano. Una misión difícil, pero no imposible, como demostró el sábado marcando cuatro goles a un equipo de calado como es el Villarreal.
El Barça sufrió el sábado la lesión de Robert Lewandowski, que se une a las de De Jong y Christensen, mientras que Eric Garcia debe cumplir un partido de sanción por su expulsión en la ida. Las bajas no han aumentado el número de jugadores del Barça Atlètic en la sesión que se ha limitado a los habituales Diego Kochen y Tommy.