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Óscar Trejo se despide: "El Rayo Vallecano no se deja atrás… se lleva en el alma"

Vallecas se prepara para despedir a uno de los suyos. Óscar Trejo anunció en sus redes sociales que pondrá punto final a su etapa en el Rayo Vallecano después de una década defendiendo la elástica 'franjirroja'. Diez temporadas, 332 partidos oficiales -a solo cuatro del récord histórico de Míchel- y 45 goles que le convierten en el quinto máximo anotador del club, resumen el legado de un futbolista inolvidable para la afición rayista. El centrocampista ofensivo abandonará la entidad al término de la temporada, por lo que todavía puede agrandar su palmarés.

El 'Chocota', como se le conoce en Argentina, llegó siendo un talento creativo y se marcha como una leyenda. Capitán, líder del vestuario y referente emocional de la afición, Trejo ha sido el hilo conductor del Rayo moderno: el que regresó a Primera en 2018 proclamándose campeón; el que alcanzó las semifinales de Copa del Rey en la temporada 2021-22 de la mano de Andoni Iraola; y el que la pasada campaña firmó un histórico octavo puesto que abrió las puertas de Europa.

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El número 8 de Óscar Trejo en el debut del Rayo Vallecano en Confereance League.
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A sus 37 años, el centrocampista ofensivo ha vivido todas las caras del club: ascensos, descensos, reconstrucciones y, últimamente, noches de Conference League.Trejo fue quien puso la primera piedra del actual Rayo que conocemos en el último lustro, consolidado en Primera División y siendo un rival duro de batir. Todo ello antes de que se sumaran nombres como Álvaro García, Isi Palazón u Óscar Valentín, otras leyendas vallecanas. Su carácter competitivo y su compromiso le convirtieron en un jugador capaz de levantar a la grada en los momentos más difíciles.

Carta de despedida Óscar Trejo

Hoy escribo desde el corazón, con calma y con emoción. Porque despedirse del Rayo Vallecano no es cerrar una etapa cualquiera, es decir adiós a una parte muy importante de mi vida.

Llegué aquí con sueños, y me voy con una familia, con recuerdos imborrables y con una historia que jamás imaginé poder vivir. En este club crecí como futbolista, pero sobre todo crecí como persona, como esposo y como padre. Vallecas nos vio reír, sufrir, celebrar y levantarnos una y otra vez.

He tenido el privilegio de vivir momentos únicos: ganar un título, alcanzar unas semifinales de Copa del Rey que quedarán para siempre en nuestra memoria y conseguir tres ascensos que hablan del espíritu incansable de este club. Convertirme en el jugador extranjero con más partidos disputados con esta camiseta es un orgullo difícil de explicar.

Y como si el fútbol aún quisiera regalarme algo más, a los 37 años pude cumplir un sueño que parecía imposible: jugar en Europa, y hacerlo no con cualquier equipo, sino con el club de mi vida. Algo que jamás olvidaré y que voy a llevar conmigo para siempre.

Nada de esto habría sido posible sin mi Familia. Gracias a mi compañera de vida, por caminar a mi lado en cada paso, por sostenerme en silencio y por creer en mí incluso cuando yo dudaba. Y gracias a mis cuatro hijos, mi mayor victoria. Ellos crecieron con estos colores, entendieron mis ausencias, celebraron mis alegrías y me dieron la fuerza necesaria para seguir adelante cada día. Todo lo que hice dentro de la cancha fue también por ustedes.

Gracias a mis compañeros, entrenadores, cuerpos técnicos y a todas las personas que hacen grande a este club desde dentro. Y gracias, de corazón, a los hinchas del Rayo Vallecano. Su apoyo, su identidad y la manera de sentir el fútbol hacen de este lugar algo irrepetible.

Me voy en Paz, con el orgullo de haberlo dado todo y con la certeza de que este escudo seguirá siendo parte de mi vida y de la de mi familia.

No es un adiós.

Es un hasta siempre.

Porque el Rayo Vallecano no se deja atrás… se lleva en el alma.

Extranjero con más partidos en la historia del Rayo, Trejo también dejó gestos que marcaron su relación con la entidad, como su renuncia a la capitanía en una etapa convulsa por discrepancias institucionales. Ahora, el argentino se marcha "en paz", como él mismo expresa, con la sensación de haber completado el círculo: jugar en Europa con el club de su vida cuando parecía imposible. Vallecas pierde a su faro, pero el recuerdo permanecerá imborrable. Sin duda, el 'Chocota' será eterno en Vallecas.

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