Josep Pedrerol empezó el programa de la forma más contundente posible. Fue duro, crítico con el Real Madrid. El conjunto de Álvaro Arbeloa se marchó muy tocado del Santiago Bernabéu, tras la derrota ante el Getafe. El rendimiento del conjunto blanco fue muy bajo y se vuelve a abrir una herida que ya se estaba empezando a cerrar.
La derrota del Real Madrid dolió. Se vio incluso algunos aficionados llorando en las afueras del estadio. La imagen del equipo no convenció y el Getafe se llevó el partido por 0-1, gracias al golazo de Satriano.
Pedrerol, alto y claro
El presentador, en consecuencia, cuestionó la actitud del Real Madrid. Habló incluso de ausencia de 'amor propio', y cuestionó el hambre del equipo. "No tienen amor propio. Un equipo se puede equivocar, un jugador puede fallar ocasiones de gol", empieza.
"Pero las ganas... Jugar en el Real Madrid, el orgullo de jugar en el Real Madrid... Hoy ha sido un día más en la oficina. ¿Jugar ante el Getafe es un partido más? Teniendo en cuenta que el Barça está a cuatro puntos y podías ponerte a uno...", dijo Pedrerol, de forma contundente.
Los blancos, tras la derrota, siguen segundos, pero a 4 puntos del Barça. La distancia se vuelve a ampliar y en el club empieza a haber miedo de quedarse otra temporada en blanco. Són dos derrotas seguidas en liga. En Osasuna el equipo perdió 2-1 y el conjunto de Valdebebas ha entrado en una dinámica negativa, en una de las competiciones que tenían 'más factible'.
"Y para que la afición esté feliz, que confíen en este equipo porque llega el City... había razones para querer ganar. Yo le daba crédito a Arbeloa y a Pintus. Xabi Alonso se ha equivocado mucho. Arbeloa está buscando sobre todo la complicidad del vestuario, y lo ha hecho de alguna forma. Pero Mbappé está lesionado, Bellingham también, Rodrygo sale y es como si no estuviera. Huijsen ha sido señalado por la afición. Bordalás, enhorabuena: lo tenía claro y lo ha hecho bien", concluye.
Arbeloa lleva mes y medio en los banquillos. Sin embargo, el Real Madrid quedó fuera del 'Top-8', de la Copa del Rey y en liga, segundos. El madridismo se cuestiona si el problema era Xabi Alonso, o quizá iba más allá.