En los supermercados españoles, el hurto se ha convertido en un grave problema que cuesta miles de millones al año, pero lo más impactante son los artículos que los ladrones prefieren llevarse sin pagar. Un reciente estudio revela que las bebidas alcohólicas lideran el ranking en España y gran parte de Europa, seguidas de sorpresas que poco tienen que ver con necesidades básicas.
Más allá del alcohol
Las bebidas alcohólicas como whisky, ginebra o vodka encabezan la lista, no por consumo personal, sino porque son fáciles de revender en el mercado negro a precios mayores. En segundo lugar, la carne y productos cárnicos selectos, especialmente el jamón ibérico (sí, el emblema español es uno de los productos más robados), junto con quesos premium y aceite de oliva.
Tras el alcohol, el jamón ibérico y otros productos cárnicos o quesos, la lista de los artículos más robados en supermercados la completan el chocolate, el café y cosméticos, mientras que otros productos básicos como pan o leche apenas sufren hurtos, descartando el mito del "robo por hambre".
Este fenómeno, analizado por firmas como STC en colaboración con cadenas europeas, muestra cómo los ladrones profesionales buscan marcas gourmet, adaptándose a las tendencias locales: en España, el jamón y el aceite brillan por su demanda exterior.
Las pérdidas por hurto en los supermercados españoles superan los 2.800 millones anuales, un 1,1% de la facturación, agravado por las cajas automáticas, que suelen facilitar los robos.
Los supermercados responden con más vigilancia, etiquetas antirrobo y seguridad en pasillos clave, pero el auge de precios en alcohol y productos gourmet incentiva a los hurtadores. En España, donde el alcohol copa el podio junto a ibéricos, el impacto es mayor en cadenas grandes de más de 10.500 puntos de venta estudiados.
Estos datos subrayan un cambio: del hurto impulsivo al organizado, con foco en lo revendible, dejando perplejos a los trabajadores de los supermercados que ya no sólo ven desaparecer botellas de alcohol, sino sus mejores jamones, quesos y aceite.