El Espanyol volvió a sumar, esta vez en Elche, y mantuvo la séptima plaza de cara a las 12 jornadas finales de LaLiga. Estas son, en principio, las buenas noticias para abrir el mes de marzo de un 2026 que está siendo bastante cruel. Porque, mirando al vaso medio vacío, los blanquiazules no pueden ganar un partido desde hace nueve jornadas, mezclando seis derrotas con tres empates y la sensación de vulnerabilidad más latente que nunca.
Se pusieron en ventaja dos veces en el feudo ilicitano, una gracias a Kike García y otra por medio de Carlos Romero. Y en ambas ocasiones, por fallos propios combinados con mala suerte, los de Eder Sarabia igualaron la contienda en un partido muy raro, marcado por el agónico gol de Rafa Mir, su polémica con Omar por denuncias del marroquí acusando racismo -"viniste en patera"-, y muchas tarjetas, tres de ellas que le costarán tener una medular muy mermada para recibir al Real Oviedo por la 27ª jornada.
Dos fueron en cuestión de segundos y al mismo jugador: Charles Pickel. El centrocampista congoleño era ya víctima de la vorágine en la que había entrado el partido, caldeado entre los blanquiazules, el Elche y su público, estos últimos espoleados por el empate en el añadido de Mir. Por tanto, al reclamar una decisión a Galech Azpeteguía, lo hizo de tal manera que el colegiado no perdonó: primera amarilla, por sus protestas, y segunda inmediatamente después, por el mismo motivo.
Tres nombres
La roja resultaba ser una pésima noticia a un Manolo González que ya sabía que, para recibir a los ovetenses, tendría otra baja: la de Edu Expósito. El centrocampista, autor de la asistencia a Romero con la que se plantó el 1-2 en el marcador, cortó un contraataque que le valió la quinta tarjeta amarilla, lo que dejará un vacío en el mediocampo que Manolo González debe llenar con los hombres que tiene a disposición. Pocos, eso sí, al menos en la plantilla del primer equipo.
Por demarcación, las opciones naturales serían Urko González y Pol Lozano, teniendo también a un Ramon Terrats que ha sido usado también en los frentes del ataque, por las bandas o el centro. Sin embargo, con estos tres se acaba la lista de opciones, a priori. Con un Calero que también puede actuar de pivote, pero que viene entre algodones, será la medular una zona delicada en un choque que se prevé fundamental para asegurar el primer objetivo: acercarse -y llegar- a los 42 puntos.