El Mallorca fue perjudicado por el arbitraje en su derrota del pasado sábado ante la Real Sociedad. Así lo ha admitido el Comité Técnico de Árbitros (CTA) en Tiempo de Revisión, donde se evalúan las jugadas más controvertidas de cada jornada. La jugada se produjo con 0-0 en el minuto 12 de partido y desde el CTA reconocen que la acción de Zubeldia, que agarra a Muriqi con los dos brazos dentro del área cuando el kosovar iba a girarse para disparar solo ante Remiro, debería haberse saldado con penalti y roja directa al zaguero.
La explicación que se da desde el estamento arbitral es la siguiente: "El defensor le sujeta de la cintura de forma ostensible y continuada, primero con un brazo y luego con ambos, impidiéndole continuar en la jugada y derribándolo. La regla 12 en el apartado de faltas e incorrecciones indica que los agarrones ostensibles dentro del área constituyen penalti. Y si la infracción es agarrar sin intentar disputar el balón, se considera DOGSO por evitar una ocasión manifiesta de gol sancionada con tarjeta roja. Para el CTA es un agarrón claro y punible, donde el balón estaba a plena disposición del delantero, que claramente había ganado la posición. Debió señalarse penalti más la expulsión. El VAR debió intervenir por error obvio, claro y manifiesto".
Se trata de una jugada que hubiera cambiado por completo el transcurso del encuentro, pero ni Miguel Sesma Espinosa sobre el césped ni Figueroa Vázquez en el VAR consideraron que debía pitarse penalti, perjudicando así gravemente al Mallorca.