Ocho títulos en cinco años y tres Ligas consecutivas. Ese es el listón que se puso el Valencia Basket femenino de Rubén Burgos y Esteban Albert antes de una temporada más complicada de lo esperado y a la que se llegó también después de haber jugado las semifinales de la Euroliga, competición de la que ya han caído eliminadas. Un revés duro en una temporada que, eso sí, ha estado llena de obstáculos y que ha llevado al club a intentar poner soluciones en el mercado, con la llegada de hasta cinco jugadoras desde mitad de septiembre y la salida de otras cuatro que empezaron la temporada.
Un quinteto de fichajes (Ben Abdelkader, Nia Coffey, Yvonne Anderson, Khaalia Hillsman y Kendra Chery) que no estaban en la plantilla inicial y que deben ayudar a mejorar el rendimiento del equipo en el tramo final de la temporada, con la Copa de la Reina a la vuelta de la esquina y el título de LF Endesa como gran objetivo un año más.
Los primeros fichajes, antes del inicio de Liga
Antes de todas ellas, el Valencia Basket cerró el fichaje de Tanaya Atkinson por dos meses (hasta el 30 de noviembre) para cubrir la ausencia de Leo Fiebich en la primera parte del curso tras finalizar su participación en la WNBA, con el New York Liberty. Perdió en la primera ronda del 'play off' por el título, la alemana volvió antes de lo previsto (22 de octubre) y el club y Atkinson llegaron a un acuerdo para adelantar su salida al 8 de noviembre. Poco después ficharía por el Ingeniería Ambiental CAB Estepona.
Hind Ben Abdelkader fue la siguiente en llegar al equipo a mediados de septiembre, primero con un contrato temporal a la espera del regreso de Cristina Ouviña y a final de noviembre, renovada ya hasta final de temporada coincidiendo con una lesión de Elena Buenavida y la imprevisible salida de Alina Iagupova. El club necesitaba reforzar la línea exterior y la belga hizo méritos en sus primeros meses para ganarse la renovación.
La salida de Iagupova y la lesión de Carrera
A la salida de Alina Iagupova, marcada por una serie de problemas personales que pasaron factura a su rendimiento, se le sumó poco después una lesión de Raquel Carrera que le dejó fuera de las pistas 12 partidos. Una coincidencia que condicionó el perfil del refuerzo que había que buscar en el mercado y que acabó con el fichaje de Nia Coffey, dada su polivalencia para jugar de ‘3’ y de ‘4’. Un refuerzo atípico al llegar ya con el condicionante de no poder acabar la temporada al tener que irse a la WNBA, pero que en ese momento era la mejor opción de mercado a la que pudo optar un Valencia BC necesitado de su polivalencia y talento. De momento, ha ampliado un mes más su etapa de taronja, como avanzó Superdeporte, por lo que no se irá hasta abril a los Training Camp previos a la WNBA y podrá jugar la Copa de la Reina.
Refuerzo exterior en ausencia de Leti Romero
Las lesiones volvían a castigar al Valencia Basket en la figura de Leti Romero, que acabó perdiéndose seis partidos. Y el club taronja tuvo la opción de reforzar el juego exterior con Yvonne Anderson, quien estuvo a punto de quitarles la Eurocup que abrió el palmarés femenino del club con los dos tiros libres de Raquel Carrera en la última décima de segundo. Un refuerzo de garantías v experiencia al más alto nivel que ayudaba también a reforzar una posición en la que la internacional serbia Marija Lekovic no dio el rendimiento esperado hasta el punto de llegar a un acuerdo para rescindir su contrato el pasado 17 de febrero.
Cambio de pívots
El mismo camino siguió Kayla Alexander a pesar de haber sido una de las mejores jugadoras del equipo la pasada temporada. Su rendimiento había ido de más a menos esta temporada y la propia jugadora y el club llegaron a un acuerdo para separar sus caminos antes de que acabara el cierre del mercado de fichajes, dejando así al Valencia Basket la opción fichar a una nueva pívot, una Khaalia Hillsman (31 años y 1,96) a la que ya habían tanteado en anteriores temporadas y que debutó con 9 puntos, 5 rebotes y 13 de valoración en apenas 15 minutos ante el Cadí La Seu en la LF Endesa. Eso sí, se trata de un perfil diferente que obligará a la jugadora y al equipo a trabajar en la adaptación.
Último fichaje
La última de las incorporaciones fue la de la francesa Kendra Chery (24 años, 1.87), quien llegó sin una necesidad urgente pero con vistas a la necesidad que tendrá el equipo cuando Nia Coffey se vaya a la WNBA, antes del inicio de los playoff de la Liga. Solo pudo jugar cuatro partidos con el Hozono Global Jairis por una lesión de rodilla y, ya recuperada, está intensificando su trabajo para poder ayudar lo antes posible al equipo, tras haber sido la descartada en el último encuentro ante el Cadí la Seu en el Roig Arena, al contar ahora con una plantilla de 13 jugadoras.
Un baile de fichajes y salidas muy marcado por las lesiones, situaciones personales imprevisibles, otras contractuales y el bajo rendimiento de alguna jugadora en una mezcla de circunstancias que han acabado afectando al rendimiento del equipo, falto de la regularidad y los resultados de otros años, pero a tiempo de acabar la temporada luchando por los dos títulos que restan y ante rivales fuertes como el Spar Girona o el Casademont Zaragoza, que se han metido en la Final Six de la Euroliga, en una muestra del potencial cada vez mayor de la LF Endesa.