El 3 de marzo de 2025 empezó una nueva era en Aston Martin. Fue un día grande en Silverstone, lleno de sonrisas y sobre todo, de esperanza. Adrian Newey, artífice de algunos de los monoplazas más exitosos de la Fórmula 1, comenzaba a trabajar para la escudería británica en su sede en Reino Unido. Lo hacía con un objetivo: catapultar al equipo y a sus dos pilotos, Fernando Alonso y Lance Stroll, hacia las posiciones delanteras en el curso del cambio de reglamento, el 2026. Pero 365 días y 12 meses después, la realidad es que toda aquella ilusión se ha convertido en decepción.
Con su llegada, Newey se puso manos a la obra. Comenzó a diseñar el AMR26 de 2026 con todo el cariño del mundo y con un equipo renovado. La escudería de Lawrence Stroll puso toda la carne en el asador para construir un proyecto ambicioso, dejando prácticamente de lado la temporada 2025 para poner todos sus esfuerzos en la nueva era de la Fórmula 1, para así poder repetir aquel esperanzador 2023, en el que Alonso consiguió ocho podios. El objetivo era construir una escudería capaz de desafiar a los grandes de la parrilla y pelear por victorias y campeonatos. Pero ahora, la realidad es bien distinta.
Los test de pretemporada han evidenciado los problemas que atraviesa Silverstone, que lejos de haber dado un paso hacia adelante, parece que lo ha dado hacia atrás. La escudería verde llegó justa de tiempo al shakedown de Barcelona, pero solo pudo rodar un día y medio de los tres en los que podían testearse. Empezaron los problemas con el nuevo motor Honda entonces, y continuaron para los test en Bahréin, donde se vieron obligados a realizar pocas vueltas con 'stints' muy cortos debido a los problemas en la unidad de potencia. Terminaron rodando más lentos que Cadillac, nuevo equipo de la parrilla, en la tabla de tiempos, siendo el equipo que menos vueltas sumó en pretemporada.
La realidad es que la escudería no está preparada para afrontar el primer GP de la temporada este fin de semana en Albert Park (Australia). De hecho, 'Motorsport' adelantaba el lunes que el plan del equipo sería salir a pista lo menos posible y abandonar a media carrera. El motor Honda parece carecer de potencia y se ha presentado muy poco fiable, pero desde Silverstone tienen esperanza en que los ingenieros de Sakura puedan encontrar una solución al problema.
El problema no es su 'gurú'
Pese a lo sucedido, Alonso mostró una gran confianza en Newey durante las pruebas en Bahréin. Considera que todo el trabajo de Newey es impecable, y que los problemas vienen de la unidad de potencia. “Sobre el chasis no hay duda. Tenemos a los mejores con nosotros”, afirmó. “Después de más de 30 años de Adrian Newey dominando el deporte, creo que nadie dudará de que encontraremos la manera de tener el mejor coche con el tiempo", expresaba el asturiano.
Ahora, un año después y en medio del drama absoluto, son muchos quienes creen que el aterrizaje de Newey ese 3 de marzo de 2025 no llegó a tiempo. El reputado ingeniero, que venía de Red Bull, tuvo que esperar hasta marzo para empezar a trabajar en el campus de Silverstone. Eso sucedió después de que otros equipos ya estuvieran muy avanzados con su trabajo para 2026, tras meses de diseños y estudio. Sea como sea, la confianza de la escudería en su 'gurú' sigue siendo máxima. Pero por el momento, el panorama se plantea desolador para la ronda inicial en Australia.