El Barcelona respira más tranquilo con este Lamine Yamal. Desde que decidió alejarse de los focos y de reducir sus participaciones en las redes sociales, donde recogía más odio que admiración, ha logrado encontrar un espacio que le es más cómodo, más fácil, más placentero, más maduro. Y, como consecuencia, al existir menos distracciones, parece que el rendimiento en el terreno de juego ha aumentado.
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