A lo largo de los últimos años, numerosos profesionales y respectivos estudios científicos han enfatizado la importancia de hacer ejercicio y el rol fundamental que juega en la salud de las personas, incluida la mental.
En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad Federal de Goiás de Brasil ha realizado un trabajo en el que descubrieron que una mayor aptitud cardiorrespiratoria está asociada con menos ansiedad y enfado, además de una mayor resiliencia emocional.
Particularmente, la investigación implicó a 40 jóvenes sanos que fueron divididos en dos grupos, uno con aptitudes superiores a la media y otro con aptitudes inferiores.
A cada división, con el objetivo de inducir emociones negativas, se les mostró una serie de imágenes desagradables que incluían lesiones y situaciones emocionantes, a modo de comprobar su reacción a las mismas.
Así, pues, el estudio encontró diferencias en el manejo del estrés de parte de los grupos ya que, si bien el aumento en la tensión fue sostenido entre ambos, el grupo con mayor salud física se mantuvo más tranquilo.
En cambio, el grupo con menores aptitudes físicas fue un 77,5% más proclive a ver un aumento en sus niveles de ansiedad y enfado, pasando de moderados a altos, concluyendo entonces que actuar con base en la ira es una posibilidad más factible entre los individuos menos en forma.
Finalmente, en función de los resultados del estudio, su autor principal, Thalles Guilarducci Costa, sentenció: "Nuestros hallazgos indican que las personas con una mayor aptitud cardiorrespiratoria tienden a exhibir una menor ansiedad rasgo y una mayor resiliencia cuando se exponen a estímulos emocionalmente estresantes, lo que refuerza la creciente evidencia de que la actividad física juega un papel importante en la salud emocional".