Somos campeones del mundo y, más allá de los rostros reconocibles que se han dejado la piel en el campo, existe una figura que ha sido crucial para el desarrollo y posterior triunfo de esta selección. Efectivamente, estamos hablando de Luis de la Fuente; uno de los mayores genios del fútbol moderno.
Algo que se debe a un factor que va mucho más allá de su visión táctica y que alcanza esa faceta humana que se ha de trabajar en todo equipo que se precie con el objetivo de que funcionen como un colectivo perfectamente coordinado. En este caso, Luis de la Fuente hace referencia al concepto de motivación en una reciente entrevista para ¨El País¨.
Luis de la Fuente motiva a la selección desde la coherencia
El seleccionador comenzaba dedicando unas palabras que sirven de apertura para un mensaje que cualquiera puede aprovechar: ¨ Nadie garantiza nada, pero con determinación y decisión estás más cerca de conseguir algo. Lo que está claro es que, si te quedas en tu casa, nadie va a venir a buscarte¨.
Con esto último, Luis de la Fuente se posiciona a favor de perseguir lo que uno busca. Al fin y al cabo, es posible que aquel que lo intente no lo consiga, pero el que no lo haga tiene el fracaso asegurado. Por no mencionar que este tipo de movimientos son los que impulsan a cualquier persona a crecer en el ámbito más humano y emocional.
En ello influyen distintos factores como, por ejemplo, la forma en la que hayamos desarrollado nuestra forma de ser, tal y como especificaba Luis de la Fuente en la entrevista: ¨Estoy hecho de esa manera. Las experiencias de la infancia nos forman el carácter. Sabíamos que las cosas se conseguían a base de trabajar, trabajar y trabajar¨.
Unas palabras con las que el seleccionador confesaba haber tenido una infancia feliz, a pesar de haberse marchado de casa a los 15 años para labrarse una vida llena de sacrificio y esfuerzo. Un concepto que ha sido crucial en términos de motivación para una selección que tenía un hambre de victoria descontrolada.
¨El ser aguerrido, el ser enérgico, el ser batallador, no hay que demostrarlo con la boca. Hay que demostrarlo siendo coherente con el comportamiento¨, aseguraba Luis de la Fuente para revelar que siempre ha predicado con el ejemplo dentro de la selección, animando a sus jugadores desde una perspectiva equitativa.
¨Ellos ven cómo entreno. El movimiento se demuestra andando. Hay que predicar con el ejemplo. A mí, me gustaba que los entrenadores me convencieran desde la inteligencia. Yo no he necesitado que me tiraran al circo romano. Yo era el primer gladiador¨, comentaba el seleccionador.
Una actitud que, sin duda alguna, ha sido crucial para que la selección española se coronase como campeona del mundo en un torneo donde el equipo ha demostrado una fuerte coherencia, una unión sin precedentes en el torneo y una conexión a nivel humano que será difícil de igualar en el futuro.