Leonel Jaime, escuela de potrero. Representa la esencia libre, improvisada y creativa del fútbol.
“Gambeteador y guerrero; soy pensante y juego con el corazón”, así se define como futbolista el juvenil argentino.
Es dueño de una habilidad endiablada, a la que suma manejo de perfiles, precisión en espacios reducido, velocidad mental y física. En una palabra: talento en su máxima expresión.
Su mayor fortaleza es el uno contra uno, donde resulta implacable a base de gambetas y quiebres constantes, utilizando su cuerpo para proteger la pelota y engañar a sus rivales con sus movimientos. A esto se le suma una excelente definición. Y como prueba vale su primera conquista con la camiseta aurinegra, realmente un golazo. Sutil toque: pinchó la pelota con su pie izquierdo, la cual ingresó dando saltitos al arco de Wanderers.
Nacido el 14 de julio de 2006 en Tigre, provincia de Buenos Aires, juega al fútbol desde los cinco años y se formó en las divisiones menores de River Plate.
Es fiel representante de la academia riverplatense. Es un volante ofensivo de la típica estirpe millonaria que dio al mundo increíbles futbolistas; basta con nombrar a Norberto Alonso, Ariel Ortega y, un poco más atrás en el tiempo, a Ermindo Onega.
Precisamente Ermindo Onega es el hilo conductor que une a Leonel Jaime con los grandes futbolistas nacidos en la vecina orilla que vistieron la camiseta de Peñarol. El popular “Ronco” -considerado una gran figura de Argentina en el Mundial de Inglaterra 1966- militó en filas aurinegras a fines de la década del ’60, consagrándose campeón de la Supercopa de Campeones Intercontinentales.
El gran representante del fútbol argentino que brilló con luz propia y se convirtió en indiscutido ídolo de la parcialidad y en uno de los mejores jugadores de todas las épocas de los carboneros, sin dudas es Juan Eduardo Hohberg. Emblema de la década del ’50, integrante de la denominada “Escuadrilla de la muerte” de 1949. Nacido en Córdoba, se incorporó procedente de Rosario Central y su nombre quedó asociado por siempre con la enseña mirasol.
El único hasta hoy del actual siglo es Maximiliano Rodríguez. Fino volante ofensivo, de exitosa carrera en el fútbol europeo, fue fundamental en el último bicampeonato conquistado por los aurinegros: 2017/2018.
Otros destacados futbolistas argentinos también figuran en la historia de Peñarol. Miguel Ángel Lauri -el primero que vistió la camiseta en 1937-, Elío Montaño, Carlos Linazza -campeón de América en 1960-, Alfredo Rojas, Raúl Castronovo, Daniel Quevedo -conformó un tándem temible con Fernando Morena-.
El último gran ejemplo es Leonel Jaime. Con toda la pinta de crack.