La ciática es una de las molestias más incapacitantes que podemos sufrir en la zona lumbar y las piernas. Esta se produce cuando las raíces nerviosas sufren presión por una hernia discal o por un crecimiento óseo. Hay formas de lidiar con ello.
Los ejercicios que te pueden ayudar a aliviar el dolor de ciática
Por lo general, los casos leves de ciática suelen desaparecer con el paso del tiempo. En caso contrario, siempre es recomendable visitar a un profesional. Pero si sobre todo predominan molestias superficiales, hay cinco ejercicios que pueden venir muy bien.
En primer lugar está el estiramiento lumbar, que consiste en tumbarse boca arriba y llevar ambas rodillas a la altura del pecho. Es importante que la posición se mantenga durante un minuto al completo. El objetivo es repetir este ejercicio tres veces.
Otro ejercicio muy recomendable es el estiramiento glúteo. La ejecución es similar al ejercicio anterior, pero con la diferencia de que en este caso se deja una pierna estirada mientras se trabaja con la contraria durante aproximadamente todo un minuto.
El llamado 'estiramiento piramidal' es otra gran opción. En este caso seguimos tumbados boca arriba, pero colocamos una mano sobre la rodilla y la otra se encarga de sujetar el tobillo, justamente con el objetivo de estirar la zona piramidal.
Un ejercicio que ataca directamente a la raíz del problema es el llamado 'movilización parcial del nervio ciático'. Este ejercicio consiste en tener una pierna semiflexionada y poner las manos detrás de la rodilla. A continuación se alterna extensión y flexión durante unos dos minutos.
El último de los ejercicios recomendados para combatir el dolor de ciática es la 'movilización global del nervio ciático'; sentado en una silla, se curva la espalda formando una especie de 'C'. En este punto, se extiende una pierna y se coordinan movimientos del pie y de la cabeza.
Lógicamente, estos ejercicios por sí solos no van a hacer que el dolor causado por la ciática desaparezca por completo. Pero sí tienen un objetivo claro: aliviar las molestias causadas por casos de ciática leve.
La idea detrás de cada uno de estos ejercicios es mantener cierta movilidad de la zona afectada y realizar una serie de estiramientos suaves que liberen la tensión. Dicho esto, en caso de que los ejercicios no ayuden a mejorar la situación, se recomienda encarecidamente la visita a un profesional.
Así que ya lo sabes: si sufres molestias compatibles con una ciática leve, estos ejercicios pueden ayudarte a recuperar movilidad y aliviar el dolor mientras evoluciona el problema.